Primera impresión
Tu web habla de ti antes que tú.
La renovamos y la ponemos al día, sin perder lo que ya tienes.
El problema, apartado 1 de 6
Tu web es lo primero que ve un cliente antes de llamarte. Si parece antigua, tarda en cargar o no se ve bien en el móvil, no se queda a comprobar lo bueno que eres: vuelve a Google y llama a otro. Tu negocio ha evolucionado; tu web también debería.
Se fue a los 5 segundos. Y llamó a tu competencia.
Ejemplo ilustrativo
Tu web habla de ti antes que tú.
Si no encuentran lo que buscan, no esperan.
Una web descuidada siembra dudas sobre el negocio.
Cada visita que se va es una llamada que no llega.
Diseño, apartado 2 de 6
Le damos a tu web una imagen a la altura de tu negocio: actual, clara y con tu identidad. Ordenamos la información para que el cliente entienda en segundos qué haces y cómo contactarte, y ponemos a la vista lo que más importa: llamar o pedir presupuesto.
«Pedir presupuesto» en cada pantalla.
Ejemplo ilustrativo
Transmite la calidad de tu trabajo.
Qué haces y para quién, en segundos.
Llamar o escribir, a un toque.
Moderna, pero reconocible como tuya.
Velocidad y móvil, apartado 3 de 6
Buena parte de tus visitas llegan desde el móvil, a menudo con prisa. Optimizamos tu web para que cargue rápido y se vea y funcione perfecta en cualquier pantalla, sin zoom ni botones imposibles de pulsar.
Ejemplo ilustrativo
Nadie espera a una web lenta.
Donde te buscan la mayoría de tus clientes.
Textos claros en cualquier pantalla.
La velocidad también cuenta para posicionar.
Reparación, apartado 4 de 6
Formularios que no envían, botones que no hacen nada, plugins sin actualizar, errores que nadie se atreve a tocar… Revisamos tu web a fondo, reparamos lo que falla, la protegemos y la dejamos ordenada y fácil de mantener.
Protegida y actualizada.
Ejemplo ilustrativo
Todo hace lo que tiene que hacer.
Formularios y botones que llegan.
Protegida frente a amenazas.
Ordenada para que no vuelva a quedarse atrás.
Sin perder nada, apartado 5 de 6
Renovar no es empezar de cero. Partimos de lo que ya funciona: tu dominio, tus contenidos y lo que Google ya conoce de ti. Cuidamos cada dirección para que tus clientes y los buscadores te sigan encontrando, y aprovechamos la renovación para que seas más visible.
La misma dirección. Una web nueva.
Ejemplo ilustrativo
Tus clientes te siguen encontrando donde siempre.
Aprovechamos lo que ya está bien.
Cuidamos lo que ya has ganado.
Y salimos mejor preparados para crecer.
Empezar, apartado 6 de 6
Cada día que tu web sigue igual, alguien la abre, duda y se va. Renovarla es la forma más directa de convertir las visitas que ya tienes en clientes. Empezamos analizando la tuya, sin compromiso, y te proponemos qué conviene reparar, actualizar o rediseñar.
«Quería pedir presupuesto para…»
Ejemplo ilustrativo
No. Partimos de lo que ya tienes y conservamos lo que funciona.
Depende del estado de tu web y del alcance. Te damos una propuesta antes de empezar.
Según la complejidad y los contenidos. Lo concretamos en la propuesta.
También creamos webs desde cero. En el análisis te decimos qué conviene más.